
Asistí al concurso mensual del Fotocine Club de Chile, con mis ganas de mostrar mis logros, y aprender un poco más. Llevaba una foto en la que había puesto mis esperanzas aquella noche, pero no, no fue la noche de esa foto, fue de esta sencilla foto, la que ganó el primer lugar del concurso. Mi primer lugar.
Ha pasado poco más de un año desde entonces, pero esta foto me sigue gustando tanto como la vez que la tomé; una tarde de invierno, con algunos charcos dejados un día antes por la lluvia, y una simple hoja.
Hoy, continúo asistiendo a los concursos, con la misma ilusión, el mismo nerviosismo. Y continúo llevándome las misma sorpresas.